
Por Ivan Salazar Aguayo
Democracia,
sin ciudadanos?
Los
cambios en Chile son lentos …pero llegan, pensé cuando escuchaba en la radio la
aprobación en el senado la inscripción automática y voto voluntario.
El
padrón incorporaría a 3 millones 800 mil potenciales electores. Si esto se
concreta – me imaginé- va a significar un golpe vitamínico a esta anémica
democracia chilensis.
Sentí
el inicio de algo nuevo, y vi en esta noticia una inteligente respuesta de la
clase política al desinterés juvenil de inscribirse en los registros
electorales, a la tendencia creciente de miles de chilenos que no quieren
manifestarse por la vía del voto.
Pero
pasados los días, he vuelto a mirar mi precario optimismo, para caer en la
cuenta de otros grandes asuntos que quedan inalterables, y que no ayudan a
reforzar nuestro sistema democrático.
Uno
de ellos, se refleja en que, a pesar de tener más y nuevos electores, los
candidatos al parlamento y la Moneda, nuevamente saldrán de las viejas
estructuras, que se vienen aferrando al poder en los últimos 19 años.
Podrá
cambiar el universo de electores, pero no quienes pueden ser elegidos. Vaya
dilema e ironía. Un cambio a medias que no altera el juego de fondo.
Entonces,
¿para donde mirar, donde buscar una salida a este agotador círculo vicioso del
concertacionismo- aliancista? ¿Desde donde pensar una manera de fortalecer el
sistema democrático, y con ello, mejorar su calidad y legitmidad?

Intentando
responder en parte estas interrogantes, me doy cuenta que muy distinto es
hablar de electores que concebir ciudadanos. El voto es uno de sus derechos,
pero ejercer ciudadanía activa es mucho más que eso. El asunto no es menor,
porque - para mi-, la democracia como sistema de gobierno no es viable en el
tiempo sin el ejercicio efectivo de la ciudadanía, en su amplio sentido.
Si
sólo nos fijamos en las votaciones, la inscripción automática y el voto
voluntario me parece una respuesta lineal y simplona al problema de la
automarginación de millones de chilenos de los procesos de representatividad
política. Que hay detrás de este fenómeno?
Una
posible respuesta, es que la política como la estamos viviendo hoy, ha perdido
su vocación de reflejar los intereses de la sociedad, de buscar su convergencia
y proponer caminos de solución a los asuntos vitales de los chilenos. La
política se ha restriguido al juego por el poder de los políticos
profesionales, y se ha desvitalizado, al no nutrirse de los movimientos
sociales y ciudadanos. Ha perdido, por lo tanto, su naturaleza y función
principal, convirtiéndose en algo distante, extraño e irrelevante.
Entonces,
¿para que inscribirse, para que votar? ¿Acaso, para legitimar un sistema
político autorreferente?
Si
la cosa va por este vía explicativa, lo que podríamos hacer sería unir, tender
puentes, entre el mundo de la política y el mundo ciudadano. Entre lo que nos
importa a todos, y lo que se va decidir hacer. La política con mayúscula podría
reencontrarse con lo cotidiano, con las personas y su mundo. Los ciudadanos
deberíamos actuar con perspectiva política, participar activamente en la
construcción de lo público, integrar instancias donde se toman decisiones,
reclamar nuestros derechos, hacer propuesta de cambio, y mostrar fuerza y
unidad para que se concreten.
La
tarea no es fácil, pero creo que puede ser un esfuerzo válido para que nazcan
nuevos referentes, nuevos liderazgos, y renovadas ganas de participar y
comprometernos con nuestra democracia y con Chile.
Interesante reflexión, es verdad, no ...
Interesante reflexión, es verdad, no basta solamente con tener derecho a voto para ser ciudadano. Tenemos, por lo tanto, la responsabilidad de ser participativos, empoderarnos y manifestar opiniones.
El ampliar el padrón electoral, obligará a los candidatos y partidos a buscar los votos nuevos. Creo que para eso, necesariamente tendrán que renovar sus caras y sus formas, manteniendo la política tal como está, con discusiones baratas y cuoteos descarados, serán 3,8 millones de chilenos con derecho a voto, que se quedaran en la casa.
Te recomiendo visitar la página web de Independientes en Red, del cual soy consejero, quizás es el tipo de movimiento que andas buscando, saludos.
Sergio Correa Espinosa